La medición de la tierra de Eratóstenes.
Eratóstenes nació en Cyrene (Libia) en el año 276 a. C. Fue astrónomo, historiador, geógrafo,
filósofo, poeta y matemático. Estudió en Alejandría y Atenas. Alrededor del año 255 a. C fue
el
tercer director de la Biblioteca de Alejandría. Eratóstenes en sus estudios de los
papiros de la biblioteca de
Alejandría, encontró...
El Castillo del Papa Luna.
El Castillo del Papa Luna está emplazado en la zona más elevada del peñón que domina la ciudad de
Peñíscola.
Los
Templarios construyeron esta obra, entre 1294 y 1307, a imagen y semejanza de los que antes habían construido
en Tierra Santa...
La zorra y las uvas.
Viendo una zorra unos hermosos racimos de uvas ya maduras.
El Cautivo Cristiano.
En la Mezquita de
Córdoba, en la ampliación de
Almanzor, existe
una columna que tiene tallada
una cruz de 17 cm y lo que parecen señales de...
Luciérnaga.
Cuenta la leyenda, que una vez una serpiente empezaba perseguir a una luciérnaga.
Leyenda Japonesa.
Era una vez un Gran Samurai que vivía cerca de Tokio. Aunque Viejo,
se dedicaba a enseñar el arte Zen a los jóvenes. A pesar de su edad,
corría la leyenda de que aún era capaz de derrotar cualquier adversario.
Cierta tarde, un guerrero conocido por su total falta de escrúpulos
apareció por allí. Quería derrotar al Samurai y aumentar su fama.
El viejo aceptó el desafío...
El día que trataron de acabar con el amor.
Hubo una vez en la historia del mundo, un día terrible en el que el odio, que es
el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes convocó
a una reunión urgente con todos ellos.
La Atlántida.

El suelo de la isla era inmensamente
rico, y con él, se edificaron templos y palacios de gran hermosura y
magnitud, a la altura de sus moradores. También construyeron puertos y
dársenas para los barcos que transportaban mercancías procedentes de todo el
mundo y construyeron un gran canal que, partiendo desde el centro de la
isla, desembocaba en el mar.
Precepto Chino Frases sobre el dinero.
El dinero puede comprar una casa, pero no un hogar.
Manos.

En el siglo XV, en una pequeña aldea
cercana a Nüremberg, vivía una familia con varios hijos.
Para poner pan en
la mesa para todos, el padre trabajaba casi 18 horas diarias en las minas de
carbón, y en cualquier otra cosa que se presentara.
Dos de sus hijos tenían un sueño, querían dedicarse a la pintura. Pero
sabían que su padre jamás podría enviar a ninguno de ellos a estudiar a la
Academia.
Después de muchas noches de conversaciones calladas, los dos hermanos
llegaron a un acuerdo. Lanzarían al aire una moneda, y el perdedor
trabajaría en las minas para pagar los estudios al que ganara. Al terminar
sus estudios, el ganador pagaría entonces los estudios al que quedara en
casa con las ventas de sus obras.